16 septiembre 2019

Pirineo de Huesca:
5 rutas cerca de Boltaña para hacer con niños


Niña caminando en un paisaje con niebla entre montañas


Me encanta la montaña.

Mis padres nos llevaban a esquiar cuando era pequeña, así que lo de ir a la montaña en invierno es algo que he hecho siempre y además es uno de los planes que más disfruto en familia (si te interesa puedes leer la entrada que escribí sobre Esquiar con niños.) Pero lo de ir en verano a hacer rutas es algo relativamente reciente, la verdad, y no me puede gustar más.

Y quiero que mis hijos aprendan a disfrutarla y a quererla desde pequeños. Yo tengo la teoría (carente de todo fundamento científico, pero bueno) de que la gente a la que le gusta la montaña es mejor persona. Supongo que tiene que ver con hacer algo que te cuesta un esfuerzo físico pero que es muy gratificante, con estar en contacto con la naturaleza y aprender a cuidar de ella. Y que, sinceramente, esos paisajes engrandecen el alma. Es una cursilada pero es totalmente cierto.


El pueblo de Sieste con el bosque en primer plano y la montaña al fondo


En casa somos unos enamorados del Pirineo de Huesca: en invierno siempre vamos a Benasque y Cerler, y en verano hemos estado varias veces en Panticosa.

Este año hemos ido a la zona de Boltaña, muy cerquita del parque de Ordesa, y hemos hecho varias rutas con los niños, sencillas pero muy chulas. 


1. Ruta de Sieste y la Madalena (circular, 1,5 - 2 horas)


Niña andando por un camino en la montaña con el pueblo de Sieste al fondo


Esta ruta sale desde el mismo pueblo de Boltaña, concretamente desde el camping de La Gorga. Es una ruta circular que sube hasta el pueblo de Sieste y vuelve a bajar a Boltaña rodeando el monte de La Madalena.

La primera parte sigue el curso del río y continúa montaña arriba hasta llegar a Sieste, un pueblecito diminuto que me encantó, muy cuidado, con sus típicas casas de piedra y lleno de flores. Las vistas desde arriba abarcan todo el valle, desde Ordesa y el Monte Perdido hasta Aínsa.


Casona de piedra típica del Pirineo en Sieste (Huesca)

Arco de piedra en el pueblo de Sieste (Huesca) con casonas


En el pueblo hay un hotel restaurante, La Abadía de Sieste, que tiene una terraza colgada sobre la  ladera de la montaña con unas vistas espectaculares. Y en la plaza hay una fuente de agua potable que viene muy bien para rellenar botellas.

La ruta finaliza de nuevo en La Gorga y te aconsejo que aproveches para darte un buen baño en el río Ara porque las piscinas que hay aquí son una maravilla. El agua tiene un color espectacular y, después del esfuerzo, es el lugar perfecto para refrescarse.


Tres vistas de las piscinas naturales de La Gorga con el agus turquesa



2. Ruta a la Cascada del Confesionario desde San Martín (ida y vuelta, 2-3 horas)


Niño caminando por la montaña


A unos 20 minutos de Boltaña se encuentra San Martín. A su paso por allí el río Sieste forma unas pozas chulísimas.

Nosotros fuimos en pleno julio y apenas había agua, así que solo había un par de pozas en las que poder bañarse. El resto eran apenas unas charquitas y, por supuesto, la cascada no era tal porque no caía ni una gota.


Hombre y niños de espaldas caminando junto a una de las pozas de San Martín (Huesca)


Con todo y con eso me encantó y me pareció una ruta genial para hacer con niños. Los míos tienen 6 y 8 años y no tuvieron ningún problema pero para niños más pequeños a lo mejor es un poco arriesgado porque vas caminando todo el tiempo por el lecho del río, escalando piedras y esquivando charcas y pozas en plan aventura. De todas formas también se puede llegar a la cascada del Confesionario siguiendo un sendero en lugar de ir por el cauce del río.

El mejor momento para disfrutar de las pozas es de abril a junio, que es cuando más agua lleva el río y en las piscinas dicen que no está tan fría (aunque no sé yo...)


Niña de espaldas co el sol detrás caminando por el lecho del río en las pozas de San Martín (Huesca)

Niño de espaldas con el sol detrás caminando junto a una de as pozas de San Martín (Huesca)



3. Ruta desde la Pradera de Ordesa a las Gradas de Soaso (ida y vuelta, 4 horas)


Niña asomada a un mirador con un paisaje de montaña


La ruta más clásica y sencilla del parque de Ordesa es la que va desde la Pradera hasta la cascada de la Cola de Caballo. No reviste ninguna dificultad para hacer con niños pero hay que tener en cuenta que si se hace completo es un recorrido muy largo (17,5 kilómetros ida y vuelta, unas 6 horas) y que según la edad que tengan se pueden cansar mucho antes.


Niña de espaldas caminando por la pradera de Ordesa (Huesca)

Padre e hijo de espaldas caminando por un bosque


Lo bueno es que te puedes dar la vuelta cuando quieras, aunque lo más habitual es llegar hasta la cascada de Arripas y volver por el otro lado del rio (aproximadamente 2 horas) o continuar hasta las Gradas de Soaso (unas 4 horas.) Nosotros hicimos unos 14 kilómetros y nos quedamos un poquito antes de las cascadas de las Gradas de Soaso.

El camino pasa por bosques de pinos, hayedos, miradores y cascadas siguiendo el curso de río Arazas y es espectacular de principio a fin.


Padre e hijos caminando por un camino en el bosque de Ordesa con la montaña al fondo



4. Ruta de las Tres Ermitas (circular, 1 hora)


Paisaje de montaña con niebla y nubes a media ladera y dos ermitas


Esta ruta sale desde el pueblecito de Tella, a unos 35 minutos de Boltaña, y solo el viaje hasta allí ya merece muchísimo la pena, porque Tella está a unos 1400 m de altitud y las vistas al subir la montaña son de quitar el hipo.

El recorrido es muy sencillo y perfecto para hacer en familia. Comienza en la iglesia del pueblo y a continuación atraviesa un bosque de pinos. Al salir del bosque se abren una serie de praderas entre montañas donde están las tres ermitas (dos de ellas románicas y la tercera del siglo XVI) a muy poca distancia las unas de las otras.


Niño caminando por una ladera con las montañas del fondo envueltas en niebla

Ermita románica en medio de un paisaje de montañas en Tella (Huesca)


Cuando fuimos llovía bastante pero las tres ermitas estaban abiertas y pudimos resguardarnos en ellas. Está claro que lo de andar con lluvia es un incordio pero la niebla y los jirones de nubes a media ladera le daban al paisaje un aire como de cuento. Estaba todo lleno de flores silvestres y me pareció espectacular.

Acabamos a la hora de comer y aprovechamos para hacerlo en La Posada de Silván, un sitio precioso de decoración nórdica con madera clarita y mucha luz, y una comida elaborada y muy rica.



5. Excursión al Castillo de Boltaña (ida y vuelta, 40 minutos)


Niños subiendo por un camino hacia el castillo de Boltaña (Huesca)


Más que una ruta, la subida al castillo de Boltaña es una pequeña excursión que se puede hacer en un rato si estas alojado en el pueblo. 

El camino sale desde la plaza de la iglesia y está perfectamente indicado. Son unos 20 minutos de subida por un sendero con poca sombra, así que cuidado con ir en las horas de más calor.

Poco antes de llegar al castillo hay una pequeña ermita. El castillo son las ruinas de una fortaleza del siglo XI desde donde se obtienen unas bonitas vistas de Boltaña, el valle y las montañas que lo rodean.


Niña asomada a las ruinas del castillo de Boltaña (Huesca)

Niño bajo un arco del castillo de Boltaña asomado a las montañas



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Y tú, ¿eres de salir a la montaña? Si tienes alguna ruta favorita me encantaría que me la contaras en los comentarios. Y si conoces a alguien a quien le pueda interesar este artículo no dudes en enviárselo.


También puedes guardar esta entrada para más adelante.


Niño caminando por una ladera con las montañas del fondo envueltas en niebla y el texto "Pirineo de Huesca. 5 rutas para hacer con niños"



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