23 septiembre 2019

Puglia en 10 días:
itinerario y alojamientos


Niña pasando frente a una pared blanca con puerta verde y cactus


Si me sigues en Instagram, ya sabrás que nuestras últimas vacaciones las hemos pasado en Puglia y también sabrás lo muchísimo que me ha gustado: playas de aguas turquesas, pueblos pintorescos, villas marineras y buena comida. Vamos, lo que viene siendo la dolce vita...


Para que te sitúes, Puglia es el tacón de Italia. En realidad, abarca más que eso porque la región se extiende más al norte pero así es muy fácil de localizar y, además, esa es la zona por la que nos hemos movido nosotros; la parte norte queda pendiente para otra escapada.

Puglia es una zona relativamente poco explotada, al menos comparada con la Toscana o la Costa Amalfitana pero tiene mucho que ver y resulta un viaje facilísimo de organizar. Fuimos con un vuelo directo desde Madrid a Bari y alquilamos un coche para movernos.

Lo del coche es fundamental. Las distancias no son muy grandes pero hay muchísimos pueblos y playas que visitar y me imagino que cuadrar horarios de autobús debe ser complicadísimo, así que a menos que vayas con todo el tiempo del mundo no te lo recomiendo. Y además, conducen mejor que en Nápoles o en Sicilia.



Niño comiendo un helado delante de un Ape


En casa la encargada de organizar los viajes soy yo porque Michael sabe que me encanta. Por lo general me da carta blanca aunque a veces pone algunas condiciones. Esta vez lo único que me dijo es que como máximo nos quedáramos en dos alojamientos diferentes porque no le apetecía andar haciendo maletas y cambiando de casa cada dos días.

Así que después de desempolvar mis conocimientos de italiano para estudiarme la guía, bucear en Pinterest y leer unos cuantos blogs para decidir el itinerario, optamos por centrarnos en la zona del Salento y el Valle de Itria.

Haré un post más detallado sobre cada una de estas zonas y hoy me voy a centrar en la ruta que seguimos y los sitios en los que nos alojamos.

Itinerario


Este es el itinerario que hicimos nosotros y yo creo que es bastante completo. La idea era combinar playa y pueblitos para que los enanos aguantaran bien el ritmo. Más adelante tienes el enlace al mapa con todas las localizaciones que menciono aquí.

DÍA 1

Llegada a Bari. Fuimos con un vuelo directo de Ryanair que salía a las 8 de la mañana y llegaba a las 10h30. Recogimos el coche en el aeropuerto y pusimos rumbo al Salento para la primera parte de nuestro viaje. En Bari ni entramos, aunque tengo entendido que el centro histórico tiene mucho encanto

Nuestra primera parada fue Lecce, una preciosa ciudad barroca que está a algo menos de dos horas de Bari. Aprovechamos para comer y para visitar el casco antiguo de la ciudad.


Hombre y dos niños en una calle barroca en Lecce


Después continuamos hasta Diso, un pueblo muy pequeñito situado a 45 minutos de Lecce donde habíamos cogido un apartamento para las primeras cuatro noches y que fue nuestra base para explorar el Salento.


DÍA 2

Empezamos con un poco de playa, en la Cala dell'Acquaviva a 10 minutos de Diso. Es muy pequeña pero muy bonita, aunque no es el lugar más relajante del mundo porque había mucha gente, pero lo pasamos muy bien saltando al mar desde unas rocas.


Niño saltando a un mar turquesa


Después fuimos a comer a Tricase Porto: un pueblo con un pequeño puerto de pescadores donde comimos los mejores linguine al frutti di mare de todo el viaje (¡y probamos unos cuantos!) Y acabamos el día en Santa María di Leuca viendo atardecer en el punto más meridional de Puglia, donde se unen el mar Adriático y el Jónico.


DÍA 3

El tercer día pusimos rumbo a la costa jónica. El casco antiguo de Gallipoli (a una hora de Diso) es precioso y ocupa una isla defendida por un castillo. La tarde la pasamos en Punta de la Suina, una playa a la que se llega atravesando un pequeño pinar a 15 minutos al sur de Gallipoli.


Vista de Gallipoli con playa de media luna y mar turquesa



DÍA 4

Nos dirigimos a la costa adriática. Otranto está a solo media hora de Diso y es una de las ciudades más bonitas de todo Salento.


Plaza de Otranto con una niña corriendo frente a la iglesia


De camino paramos a ver la Cava di Bauxite, una antigua mina de bauxita con un paisaje de lo más curioso. La tierra es de color rojo anaranjado, como una pista de tenis de tierra batida (y mancha igual) y en medio hay un lago de color esmeralda.


Imagen de antigua mina de bauxita con una colína naranja y un lago. Al lado imagen de una playa de aguas transparentes con hombre y dos niños bañándose.


Terminamos el día en las playas de Baia dei Turchi, a unos 10 minutos en coche de Otranto y mi favorita de todas las que visitamos. Arena blanca, aguas turquesas y poca gente (amenazaba tormenta y hubo desbandada, aunque al final no llovió.)


DÍA 5

Terminamos con la zona de Salento y pusimos rumbo al valle de Itria.

De Diso a Locorotondo hay casi dos horas, pero en lugar de ir del tirón aprovechamos para hacer dos paradas de camino.


Plaza barroca de Nardò con cielo de tormenta


La primera, Specchia, es un pequeño pueblo muy cerca de Diso que sorprendentemente no suele salir en las guías y fue de los que más me gustó. De ahí fuimos a Nardò, otra ciudad barroca preciosa a una hora de Specchia.

Por la tarde llegamos a Locorotondo, nuestra segunda base de operaciones y hogar para las siguientes 5 noches. Fue amor a primera vista: ¡no hay un rincón feo!


Vista de Via Morelli en Locorotondo con paredes encaladas y tejados grises



DÍA 6

Alberobello, a 15 minutos de Locorotondo, es visita obligada en el valle de Itria y probablemente una de las imágenes más conocidas de Puglia con su concentración de trullis que la han convertido en ciudad Patrimonio de la Humanidad. Sinceramente, no es lo que más me gustó, es lo más turístico y se nota en la cantidad de gente y en el tipo de tiendas y establecimientos, pero hay que verlo.


Niño de espaldas caminando delante de unos trulli en Alberobello


Fuimos a comer y a pasar la tarde a Cisternino (Locorotondo está a medio camino entre Alberobello  y Cisternino) pero cayó un tormentón tremendo y estuvo lloviendo a mares toda la tarde así que encontramos un sitio en el que comer (y nos calamos hasta llegar, claro) y después optamos por pasar la tarde tranquilamente en casita.

La pena es que no vimos prácticamente nada de Cisternino y me quedé también con las ganas de ir a Martina Franca, que creo que es preciosa y encima está a solo 10 minutos de Locorotondo, pero ese día el tiempo no estaba de nuestra parte.


DÍA 7

Este día lo dedicamos a visitar Ostuni, la ciudad blanca. Ostuni es bastante grande, pero el centro histórico es muy recogido, y una preciosidad con sus murallas y paredes encaladas.


Vista de la catedral de Ostuni desde el arco


Por la tarde fuimos a una playa en el Parque natural regional de las Dunas Costeras, una zona de costa protegida.


DÍA 8

El octavo día fuimos a visitar los pueblos costeros de Monopoli y Polignano a Mare, al sur de Bari. Monopoli es el más cercano, a 35 minutos de Locorotondo, y Polignano a Mare está a solo 15 minutos subiendo por la costa.


Niño pasando bajo un arco hacia el puerto de Monopoli con barcos de pesca al fondo


Monopoli es una villa pesquera con un puerto precioso muy pequeñito y me gustó muchísimo. Polignano a Mare está situada sobre un acantilado y tiene una brecha en medio con una playa muy pequeñita pero muy conocida por su ubicación y tiene muchísimo ambiente.

Terminamos el día en la playa de San Vito, a las afueras de Polignano a Mare. La playa no es especialmente buena, pero la ubicación frente a la abadía benedictina de San Vito y la torre sarracena hacen que merezca a pena.


DÍA 9

Este era nuestro último día completo y lo dedicamos a Matera. Matera no pertenece a Puglia sino a Basilicata, la región vecina, pero está tan cerca (una hora y media desde Locorotondo) que habría sido un pecado no ir a visitarla.

Si puedes, yo te recomendaría pasar por lo menos una noche allí y disfrutar de la ciudad cuando se ha ido la mayoría de los turistas y la sensación de haber retrocedido en el tiempo debe ser total. Me pareció alucinante.


Mujer y dos niños con la ciudad de Matera al fondo

Niña de espaldas al atardecer con vistas a la ciudad de Matera


Después de patearnos la ciudad fuimos al Parco della Murgia Materana desde donde se obtienen las mejores vistas de Matera. Ver ponerse el sol tras los sassi fue el broche perfecto para poner fin a nuestro viaje.


DÍA 10

Nuestro vuelo de vuelta a Madrid salía a las 4 de la tarde. Como el aeropuerto está a poco más de una hora aprovechamos la mañana para dar una última vuelta por Locorotondo y visitar los alrededores.


Trullo antiguo de piedra en los alrededores de Locorotondo



En este mapa tienes señalados todos los lugares que menciono en el itinerario.


Alojamientos


Al igual que en nuestro viaje a México (y prácticamente en todos los que hemos hecho últimamente, la verdad) buscamos el alojamiento a través de Airbnb porque es lo que más cómodo nos resulta cuando vamos con los niños, sobre todo si tenemos idea de pasar más de 2 o 3 días en un sitio. 

Si no vas con niños o vas a organizar el viaje en plan road trip cambiando de alojamiento cada pocos días, yo te aconsejo que busques alguna masseria (son las granjas típicas de la región y muchas de ellas han sido reconvertidas en hoteles de quitar el hipo; solo por poner un par de ejemplos puedes babear mirando la Masseria Moroseta o el hotel Borgo Egnazia) e incluso algún trullo en el valle de Itria. En cualquier caso, será por oferta... ¡hay miles de sitios para elegir!


1. Alojamiento en Diso (Salento)


Nuestro alojamiento de Diso estaba en un edificio de nueva construcción y solo dos alturas con varios apartamentos en torno a un jardín central con piscina.


Patio del edificio de piedra color arena con piscina en el centro


La decoración era sencilla pero con mucho gusto y toques personales, y tenía dos dormitorios, dos baños, el salón-comedor con cocina vista y una terracita privada muy agradable. Era bastante más grande de lo que me imaginaba, la verdad.


Detalle de un cabecero con lamparas, jarrón y remos antiguos en la pared

A la izquierda detalle del cabecero de otro dormitorio con cuadros en la pared. A la derecha vista del salón comedor con sofá marrón, mesa de madera y sillas azules

Niños frente a la puerta de entrada al apartamento con cactus enorme


Diso es superpequeñito, son literalmente dos calles, pero hay un supermercado, un par de restaurantes, una tienda de comida para llevar y una pizzería: más que suficiente para apañarnos los desayunos y cenas porque en la casa durante el día no estábamos nada, aunque los niños sí aprovecharon la piscina cuando volvíamos de las excursiones.

Tienes los detalles aquí.


2. Alojamiento en Locorotondo (Valle de Itria)


Este alojamiento me encantó. Para empezar, creo que no podíamos haber elegido un pueblo mejor en el que quedarnos. Para mí Locorotondo lo tiene todo: ubicación, restaurantes chulísimos y variados, tiendecitas muy monas, un tamaño muy manejable y, a pesar de ser turístico, nada de las clásicas tiendas de recuerdos que había a patadas en otras ciudades. Sin lugar a dudas repetiría.

La casa estaba en pleno casco histórico. El centro es peatonal pero no hay problema para aparcar porque hay un parking público gratuito a cinco minutos.


Vista del salón comedor en blanco y madera con hombre y niño en el sofá

Niño sentado en la encimera de la cocina en blanco y madera clarita


Es una casita recién reformada (si no la estrenamos nosotros debíamos ser los segundos o terceros en utilizarla porque estaba todo completamente nuevo) y tenía tres alturas. En la planta baja estaba el salón, la cocina y el comedor, todo en un mismo espacio, y un baño completo. En la segunda altura abierto hacia el salón había un dormitorio con dos camas en el que dormían los niños, y en la planta de arriba el dormitorio principal con baño completo y una terracita con vistas a los tejados cercanos y al palazzo Morelli.

Tienes los detalles aquí.


Vistas desde la terraza del apartamento. A la izquierda mesa con sillas azules y a la derecha tejados grises.



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Y hasta aquí lo que dio de sí nuestro viaje. Ya te digo que me habría gustado visitar más sitios, pero estoy encantada (y bastante sorprendida) de todo lo que nos dio tiempo a ver.


Si te han entrado ganas de hacer una escapada por la zona puedes guardarte este artículo para consultarlo más adelante.



Puesto de frutaen un pueblo italiano de casas encaladas con el texto "Puglia en 10 días"




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