30 de abril de 2018

4 escapadas cerca de Madrid para reconectar con la naturaleza


Este año la primavera se está haciendo de rogar. Creíamos que ya estaba aquí, pero este puente el tiempo ha vuelto a hacer de las suyas, así que para cuando de verdad se decida a instalarse vamos a estar todos con unas ganas locas de salir de casa. Yo la primera.

La única ventaja de toda esta lluvia es que ahora mismo los campos están preciosos, muy verdes y llenos de flores, y los ríos tienen mucha agua.


Mujer asomada a las Hoces del Duratón


Así que antes de que haga demasiado calor (que ya sabemos que aquí la primavera dura poco) te propongo cuatro excursiones cerquita de Madrid para disfrutar de la naturaleza y el aire libre.

Ninguna está a más de una hora y media, así que son perfectas para ir a pasar el día, pero todas ellas ofrecen lo suficiente por si quieres alargar la estancia y hacer noche por la zona.

¡Ah! Y todas son aptas para hacer con niños y perros.

¿Vamos?


1. Los Asientos y La Boca del Asno (Valsaín, Segovia)


A unos 75 kilómetros de Madrid se encuentra este bonito lugar, perfecto para hacer una pequeña excursión con niños, ya que la ruta es muy fácil y apenas tiene desnivel.


Niños desenfocados caminando en e campo

Niño caminando en un bosque al lado de un río


Desde Los Asientos hasta la Boca del Asno son unos 2 kilómetros de recorrido siguiendo el curso del río Eresma entre pinos altísimos. En el camino hay puentes, una gran roca con forma de tobogán, y en la zona de la Boca del Asno, unas pequeñas cascadas.

En el río se puede nadar, o más bien chapotear y refrescarse, porque tampoco es que sea muy caudaloso.


Niño en bañador al borde de un río


En ambos extremos de la ruta hay parking y mesas para hacer picnic, y en Los Asientos hay también una zona de columpios.

Además... 

Una vez terminada la excursión mi recomendación es ir a dar una vuelta a La Granja de San Ildefonso, a tan solo 10 minutos de allí.

La Granja es un pueblo precioso y con mucho encanto, con fachadas en colores pastel.


Fachada rosa con niña agachada

Casa verde con árboles

Farola junto a árbol con hojas amarillas


Dónde comer

En La Granja hay muchos restaurantes, y la última vez comimos muy bien en Martinho. Nosotros comimos lo típico (cochinillo y judiones) pero también tienen menú especial para niños.

Alargar el plan

Quédate a dormir en La Granja (entre otras opciones el Parador está muy bien) y aprovecha el día siguiente para visitar el palacio y los jardines con sus fuentes monumentales.


Paseo arbolado con palacio al fondo


Las fuentes están en funcionamiento desde Semana Santa hasta mediados de octubre, pero ni abren todos los días, ni a todas horas, ni todas a la vez. Si quieres ir sobre seguro puedes consultar los horarios de este año aquí.

Ver mapa



2. Bosque finlandés (Rascafría, Madrid)


Rascafría se encuentra a unos 95 kilómetros del centro de Madrid. Es un pueblecito de la sierra de Guadarrama que ofrece un montón de posibilidades ahí cerca.

Si vas con niños pequeños la excursión más fácil es la del Bosque finlandés, a tan solo 10 minutos a pie del Monasterio de El Paular, donde se puede dejar el coche.

El acceso no está indicado pero no tiene pérdida. Para llegar hay que cruzar el puente del Perdón, atravesar la verja que hay a mano izquierda y seguir el camino que empieza ahí. Aproximadamente a 200 metros a la izquierda del camino verás una cabañita de madera al borde de un lago con un embarcadero, en medio de un paisaje de abetos y abedules de lo más bucólico.


Embarcadero junto a un lago


Además...

En verano las piscinas naturales de Las Presillas son estupendas para nadar en el río Lozoya. Hay una gran explanada de césped donde tomar el sol, y la zona cuenta con un kiosco y aseos. (Aquí no admiten animales).

Dónde comer

Rascafría es un pueblo pequeño pero hay muchas opciones para elegir. Una de ellas es Caldea, un restaurante muy coqueto en el que todo está muy bueno. Si eres croquetero como yo no dejes de probar las croquetas de cabrales y membrillo.

Alargar el plan

Ahora ya no hay posibilidad de quedarse a dormir en El Paular ya que el hotel del Monasterio cerró hace unos años, pero en Rascafría hay varios hoteles rurales.


Monasterio de El Paular con árbol de flores rosas


Puedes aprovechar para hacer alguna otra ruta (hay muchísimas) como la de la Angostura o la de las cascadas del Purgatorio, y disfrutar del río en la zona de La Isla, menos acondicionada que Las Presillas, pero también menos abarrotada en verano y a la que sí se puede acceder con perros.





3. Hayedo de la Pedrosa (Riaza, Segovia)


El hayedo de la Pedrosa no es tan grande ni tan conocido como los de la Tejera Negra y Montejo, pero a diferencia de estos, no hace falta reserva previa para visitarlo. Se encuentra en el puerto de la Quesera, entre las provincias de Guadalajara y Segovia, a 9 kilómetros de Riaza.


Troncos del haydeé


Ojo, porque no hay un aparcamiento acondicionado: se aparca en los lados de la carretera o, mejor aún, en lo alto del puerto de la Quesera, aunque haya que caminar un poco más.

Es un bosque precioso, como de cuento de hadas, con ejemplares centenarios de troncos retorcidos cubiertos de musgo.


Niña de espaldas frente a un hayedo en otoño

Niños subidos a un árbol en un bosque con musgo


Además...

Después de la visita al hayedo merece la pena ir a comer a Riaza y darse un paseo por este pueblo de origen medieval con su bonita plaza porticada.


Plaza mayor de Riaza


Dónde comer

En Riaza puedes comer cordero y cochinillo prácticamente en cualquier sitio. Nosotros comimos en Matimore por recomendación de un amigo que tiene casa allí y no nos defraudó. 

Alargar el plan

Si haces noche en Riaza puedes aprovechar el día siguiente para hacer una ruta por los pueblos rojos y negros de Segovia (como Madriguera y El Muyo), que se encuentran entre Riaza y Ayllón, otra localidad que merece una visita y que está catalogada como uno de los pueblos más bonitos de España.

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4. Las Hoces del Duratón (Sepúlveda, Segovia)


A sólo una hora y media de Madrid se encuentra este enclave excavado por el río Duratón. Las vistas desde lo alto de las hoces, con los buitres sobrevolando las paredes verticales, es sencillamente espectacular.

Como se trata de una zona protegida, el acceso a determinadas zonas está limitado durante algunos meses del año y para poder transitar por ellas hace falta un permiso que se obtiene en la Casa del Parque, en Sepúlveda.

Lo más sencillo es visitar la Ermita de San Frutos, que es de libre acceso durante todo el año. La ermita se encuentra al borde de un acantilado al que se llega dando un paseo de unos 10 minutos desde el parking.


Vista de las hoces y de la ermita de San frutos

Hombre y perro al borde de un acantilado en las Hoces del Duratón


En el camino hay un desvío hacia un mirador desde donde se obtiene la mejor vista de la ermita.

La ermita es lo único que queda en pie de un priorato del siglo XI y está situada en un promontorio que se puede bordear disfrutando de unas vistas maravillosas y desde donde observar a los buitres. ¡No te olvides los prismáticos!

¡Ojo! Este paseo no tiene ninguna dificultad para hacer con niños, pero no hay ningún tipo de protección en los acantilados así que hay que tenerlos muy vigilados para que no se acerquen demasiado al borde.

Además...

Sepúlveda es una villa medieval incluida también en la lista de los pueblos más bonitos de España. (Sí, hay una lista, y te animo a que le eches un vistazo a ver cuántos conoces.) Es además un lugar muy animado y pasear por sus calles es una delicia.


Fachadas de la Plaza Mayor de Sepúlveda


Iglesia en SepúlvedaRestaurante en un callejón


Dónde comer

En Sepúlveda hay un montón de asadores, así que con el cochinillo y el cordero no te vas a equivocar. Nosotros comimos en El Figón de Ismael, que lleva sirviendo comidas desde hace más de 150 años, y el cordero estaba perfecto. Además pudimos comer fuera, en una de las mesitas que tienen bajo el soportal.

Alargar el plan

Si haces noche en Sepúlveda o en una de las numerosas casas rurales que hay por la zona, aprovecha el día siguiente para hacer la senda larga, que discurre por el fondo de las hoces bordeando el río.

Otra opción es descubrir las hoces haciendo una excursión en piragua por el río. Es algo que tengo pendiente pero espero que de este verano no pase.

Ver mapa



Y tú, ¿tienes algún rincón cerca al que te guste escaparte?




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8 comentarios:

  1. Me han encantado tus sugerencias. Todas son planazos.

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  2. Esta entrada me trae recuerdos de los buenos momentos que he pasado en alguno de estos sitios...
    También me gustó mucho Pedraza, en Segovia, que tiene fama por la noche de las velas.
    ¡Me encantan tus fotos!

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    1. ¡Sí, a mí Pedraza también me encanta! Precisamente estuve la semana pasada en un día de estos de diario sin nada de gente. ¡Una maravilla! Lo de la noche de las velas no lo he hecho pero he oído que es precioso. Me alegro muchísimo de que te gusten las fotos. ¡Mil gracias!

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  3. La pedriza y comer en:
    http://www.tallerdelagua.org/

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    1. ¡Sí, la Pedriza es una maravilla! El restaurante no lo conozco así que tomo nota para la próxima vez. ¡Muchas gracias!

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  4. Otra recomendación:

    Valverde de los Arroyos, visitando las chorreras de Despeñalagua. Y si el viaje lo haces en moto desde Madrid y luego sigues hasta Ayllon, Riaza y puerto de la Quesera, una pasada.

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    1. ¡Gracias por la recomendación, Alfonso! No lo conozco así que tomo nota. Y se lo comentaré a Michael para hacerlo en moto. Un abrazo

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