4 de octubre de 2017

El Flaco

Si eres fan de la cocina fusión en general y de la tailandesa en particular, puede que ya hayas oído hablar de El Flaco. Pero si aún no lo conoces presta atención porque es un sitio que merece mucho la pena.

Foto: @elflacomadrid

El Flaco no es el típico restaurante de "postureo" y si no vas a propósito es difícil que te lo encuentres mientras paseas. Está en "la Prospe", totalmente alejado de los típicos circuitos gastronómicos, pero no dejes que eso te eche para atrás (te recuerdo que DiverXO empezó en Tetuán...)

Al frente de la cocina está el sueco Andy Boman y en cuanto le veas sabrás de dónde sale el nombre del restaurante. Andy es todo un personaje, con una vida de lo más movida.


Se aficionó a la cocina de pequeñito, viendo a su abuela entre fogones, y de niño vivió en África, donde sus padres eran misioneros. Cuando regresó a Suecia estudió hostelería y posteriormente estuvo trabajando en Suiza. Desde allí dio el salto a Australia para acabar recalando una larga temporada en su querida Tailandia.

Cuando llegó a España estuvo trabajando en Asiana, aquel restaurante tan especial situado en una tienda de antigüedades de Chueca. Pero Andy tenía claro que quería su propio local y se lanzó a ello con el Ginger Boy, un pequeño restaurante take away situado en la plaza de Olavide, que no tardó en convertirse en uno de los tailandeses favoritos de la capital.

Después de unos años decidió volver a Suecia una temporada (está claro que siempre ha sido un culo inquieto) pero finalmente acabó volviendo a España y abriendo El Flaco.

El restaurante lleva funcionando algo más de año y medio, y en este corto periodo de tiempo ha recibido fabulosas críticas e incluso una mención de honor en los premios Metrópoli de este año.

Foto: @elflacomadrid

La carta no es muy extensa pero es variada y va cambiando según la temporada. Absolutamente todo se elabora desde cero, desde el curry hasta la sriracha. Así que si te gusta la cocina exótica y la combinación de sabores en un solo plato, y te apetece que te sorprendan, ve reservando porque vas a disfrutar.

La especialidad de la casa es el curry y ahora mismo en la carta tienen uno verde de mar que está espectacular. Tiene el punto justo de picante, pero si quieres más siempre lo puedes pedir. (Por cierto, el truco para rebajar el picante es acompañarlo de arroz blanco, pero hay que tomarlo solo, no mezclado con la salsa.)

Foto: @elflacomadrid

Otro de los platos estrella es el Singapore Chili Crab, un plato de cangrejo en salsa picante que está buenísimo pero tienes que ir mentalizado de que te vas a pringar. Aunque da lo mismo, porque de todas formas vas a querer chuparte los dedos.

Pero a mí lo que más me gustan son los baos. Hay de dos tipos: el negro es nuevo en la carta y no lo he probado, pero el de panceta es algo que nunca falla cuando vamos. Es el plato que sale en la primera foto: una especie de bollito (bao) relleno de panceta cocida en caldo cantonés y frita. No hay palabras, de verdad.

Y es que, pidas lo que pidas, vas a acertar. Todos los platos están perfectamente elaborados y presentados porque Andy es un perfeccionista y eso se nota. Además siempre hay un entrante a modo de aperitivo, normalmente una crema, perfecto para ir abriendo boca.

Foto: @elflacomadrid

Foto: @elflacomadrid

Foto: @elflacomadrid

Foto: @elflacomadrid

Si eres goloso como yo, te estarás preguntando por los postres. Cambian con frecuencia, pero siempre hay dos o tres opciones para elegir, elaborados con ingredientes exóticos: coco, piña, mango, maracuyá...

Mi consejo: si hay algo con crema de mango, ni te lo pienses; lánzate directamente a por ello. Recuerdo unas samosas rellenas de piña y mango con las que se me saltaban las lágrimas. Le dije a Andy que tenía que envasar la crema y venderla. No me hizo caso, pero me dio un buen cargamento para llevarme a casa. Cometí el error de dejarles probar a los niños y no me quedó más remedio que compartir, pero me lo habría comido yo solita a cucharadas...

Foto: @elflacomadrid

Michael y yo vamos al restaurante con cierta frecuencia porque nos encanta y encima nos pilla muy cerca de casa. Pero es que, además, Andy es buen amigo nuestro.

A Michael le encanta cocinar, y en parte se lo tengo que agradecer a Andy. Cuando se conocieron se juntaban varios amigos para que les enseñara algunas recetas. Quedaban en casa de uno de ellos, Andy se encargaba de elaborar el menú y comprar lo necesario, y luego cocinaban entre todos y acababan la noche tomando copas y jugando a la pocha hasta las tantas de la mañana.



Yo nunca fui a una de esas reuniones (eso era antes de que Michael y yo empezáramos a salir y, en cualquier caso, era plan de colegas y seguro que habría estado vetada) aunque sí he dado alguna clase de cocina con él porque en la época del Ginger Boy de vez en cuando organizaba jornadas para grupos reducidos.

El día que yo fui éramos 6 amigos, además de Andy. Fue un auténtico planazo porque nos lo pasamos genial cocinando entre todos y encima comimos de maravilla.




Y otra cosa más: él es el "culpable" del nombre de este blog.

Andy y yo nos conocimos hace cosa de 9 años en casa de un amigo común. Entonces él llevaba poco tiempo en España y su español era bastante limitado. Nos presentó Michael, pero no se debió quedar muy bien con mi nombre porque en un momento dado le preguntó:

—¿Cómo se llamaba tu novia? ¿Berenjena?

Supongo que, como cocinero que era, lo que de verdad dominaba en español eran los nombres de ingredientes. El caso es que nos hizo mucha gracia, y a día de hoy tanto él como el otro amigo me siguen llamando Berenjena...




El Flaco
Calle Javier Ferrero, 8
28002 Madrid
Tel. 911 99 65 02

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25 comentarios:

  1. "Riquisima" entrada Berenjena ;)

    Avisadnos a la proxima cena en el Flaco que nos apuntamos seguro.

    Besos

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    1. ¡Claro que sí! Además es la excusa perfecta para quedar, que hace un montón que no nos vemos. U beso

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  2. Nos apuntamos a la próxima visita... Ñami, ñami

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  3. Qué buenos recuerdos de ese restaurante... Nosotros fuimos -creo recordar que por recomendación de tu hermana- y nos encantó.

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    1. ¡Sí! ¡Yo también leí el post en tu blog! Un beso muy fuerte

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  4. Hola guapa! No te lo creerás, pero estaba pensando en preguntarte el por qué del nombre del blog! Qué coincidencia! Pero ahora me falta otro dato... Como te llamas de verdad para que confundiera tu nombre con el de Berenjena?
    Por otra parte, pintaca que tienen los platos de este restaurante. Me lo apunto para cuando vayamos a Madrid! Y los planes de cocinar con amigos... ayyyy, quien tuviera amigos a los que les gustase eso (y no comer pizza cual jabalíes...jajaja)
    XoXo

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    1. ¡Hola Laura! Me llamo Virginia, que supongo que para un guiri debe sonar bastante parecido... O no. Bueno, no sé, pero me hizo mucha gracia! :D
      Los platos, además de tener una pintaba, están buenísimos!! A ver si alguno de tus amigos se anima a acompañarte cuando vengas a Madrid y convence al resto. ¡Un beso!

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    2. Pues para un guiri (cocinero, además) igual se da un parecido, si.

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  5. Madre mía esos platos tienen una pinta magnifica. Este restaurante me lo apunto, de tanto en tanto me gusta probar platos diferentes. Muchas gracias por compartirlo.

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    1. ¡Sí! ¡Y te prometo que no es sólo la pinta, están buenísimos! Ya me contarás si vas... Un abrazo

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  6. Hola guapa. Según estaba leyendo la entrada y describías todo lo que Andy había hecho y donde había estado, pensaba... cuanto sabe de este chico!! Y mira, es que sois amigos, jeje. Me encanta descubrir sitios nuevos y con platos interesantes. Me da igual mas o menos el tipo de comida pero sí que prefiero que sea creativa y de fusión. Eso sí, soy de las que mezclaría el picante con arroz porque aunque me gusta, mi cuerpo no lo soporta mucho. Me apunto el sitio porque soy de Madrid y me ha llamado mucho la atención todo alrededor de “El Flaco”. Besos

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    1. ¡Hola Ruth! Me alegro mucho de que te haya gustado, y no dejes de comentarme qué te ha parecido si vas, porfa. En cuanto al picante, acuérdate de que para rebajarlo tienes que tomar a continuación arroz blanco, pero solo. De verdad que funciona. ¡Besos!

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  7. Hola!!! jolin que pinta todo, yo no he probado mucha comida Tahilandesa y es cierto que tengo mucha curiosoidad porque siempre que veo algo en fotos digo pero mira que pinta de sano tiene y es verdad que me encanta el picante.
    Yo cuándo he abierto el post y he visto los Bao se me ha caído la baba, que buen ambiente y que curiosa la vida de Andy acabar en prosperidad poniendo un tailandés mola, pues si parece mentira pero los barrios tienen algo que no tienen los circuítos gastronómicos que es esa independencia y libertad que creo que no hay en otras partes.
    Pues muy bueno lo de tu nombre, si te sirve de consuelo a un amiga su hijo la llamó Balbina en lugar de Virginia, el niño con sus 2 o tres años escucharía ese nombre en la guarde y decía "si, balbina", ""no, Vir-Gi-Ni-A" "claro, ama!, Balbina" yo lloraba de la risa.
    Saludos

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    1. ¡Hola Carmen! Pues si tienes ocasión no dejes de ir; si te gusta el picante y encima tienes ganas de probar este tipo de comida estoy segura de que te gustará mucho. A mí también me gusta encontrarme este tipo de restaurantes en lugares y barrios "insospechados". Muy bueno lo de Balbina; me lo apunto por si tengo que empezar otro blog! ;D ¡Un abrazo!

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  8. Todos los platos tienen una pinta excelente, para chuparse los dedos vamos. Me apunto este restaurante para cuando venga de visita a Madrid y aunque yo no soy mucho de comer picantes, me ha entrado la curiosidad por ir al Flaco y probar su comida.
    Me ha hecho mucha gracia la historia del nombre de tu blog.

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    1. ¡Hola! Me alegro muchísimo de que te haya gustado y te hayan entrado ganas de probarlo. Y respecto al nombre, ¡nunca pensé que de esa anécdota acabaría saliendo el nombre de mi blog! Un abrazo

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  9. Me ha encantado lo de que es un restaurante de postureo jajaja. Se agradece mucho eso de que cambiaen la carta cada cierto tiempo porque así no se vuelve monótona la experiencia sobre todo gente que tiene la oportunbidad de repetir y repetir.
    Me ha gustado mucho el post, yo nunca he probado la comida tailandesa así que a ver si un día me animo que por algo hay que empezar jaja.
    Un beso

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    1. ¡Hola Lucía! Pues anímate a probarla, ¡a mí me encanta! La combinación de sabores y el picante (un poco, con mucho no puedo) es buenísima!

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  10. Hola!! que buena pinta tiene todo!! me encanta la comida Thai, el tema fusión no lo probé, pero por las fotos que subes me han entrado unas ganas tremendas de probar El Flaco, me lo apunto en mi lista de restaurantes a los que quiero ir cuando me haga una escapada a Madrid y se lo recomendaré a una amiga que vive allí para que vaya a probarlo! seguro que le encanta!!
    Besos

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    1. ¡Muchas gracias, Elena! Pues ya me comentarás si vais tú o tu amiga; ¡seguro que os gusta!. Besos

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  11. Pues no conocía este restaurante de "postureo" llamado El Flaco ni que frente de la cocina está el sueco Andy Boman, que está en "la Prospe".
    Qué infancia y vida muy interesante ha tenio que tener, adquiriendo cultura,... y descubriendo diferentes sabores tanto de su abuela como en los diferentes países en los que ha estado viviendo.
    Es mejor que un restaurante tenga una carta no es muy extensa pero variada y que vaya cambiando según la temporada, y mejor aún que absolutamente todo se elabore desde cero. Tengo que ir y probar esa especialidad de la casa porque me encanta el curry.
    Muy buena la anécdota del nombre del blog, jijijijiji!!
    Si vuelve a organizar talleres o cursos de cocina, avísame, tienen que estar muy interesantes.
    Un beso guapa!!

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    1. ¡Hola Lola! Lo que digo en el post es que El Flaco NO es de "postureo" :D
      Me alegro de que te haya gustado y ya me contarás si vas por ahí (sabiendo que te gusta el curry aprovecha si tienes ocasión), y descuida, que si vuelve a organizar algún curso o taller te aviso. ¡Besos!

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  12. Me llama la atención que fabrique todos los ingredientes y luego que la carta varíes, no suele ser habitual salvo los helados y poco más que con el frío no apetece. Me apunto el restaurante por si da la oportunidad de ir...
    Qué gracia me ha hecho conocer tu mote o el nombre de tu blog, ahora me queda la duda de saber cómo te llamas de verdad para que se confundiera xD Bss.

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    1. Pues me llamo Virginia, que supongo que para una persona que no haya oído ese nombre puede sonar parecido a Berenjena..., más o menos.
      A mí me encanta que la carta varíe, porque como voy de vez en cuando, así pruebo cosas diferentes. ¡Un abrazo!

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